Coerver, el método que revolucionó Alemania

Después de ser eliminados en la Euro del 2000, los 'teutones' optaron por una solución que cambiaría por completo su fútbol...

En momentos de crisis, las opciones para resolver la situación pueden ser elegidas al calor de la derrota, en la desesperación y frustración.

Escenario lógico en la naturaleza humana, la cual actúa de esta forma para corregir y enderezar de nuevo el camino en el menor tiempo posible para evitar mayor sufrimiento. Por eso es pertinente tomarse el tiempo para decidir bien, pese a las exigencias y presión de las manecillas del reloj. Ya que la opción elegida no solo tendrá que resolver de inmediato, o en corto plazo el problema, sino que también deberá dar aportar cimientos sólidos para el futuro que te permitan avanzar continuamente, usarlas de trampolín para llegar a nuevos horizontes, así como para no volver a caer en el mismo error.

Y esto fue precisamente lo que hizo Alemania tras ser eliminada en la Eurocopa de 2000 que se celebró en Bélgica y Holanda, torneo donde la selección teutona registró una actuación sumamente pobre y mediocre al terminar última del Grupo A con un punto, un gol a favor y cinco en contra.

Números magros que prendieron las alarmas de inmediato en la Federación, la cual identificó que el bajo nivel técnico de sus jugadores era una de las causas de tan terrible eliminación. Ante esto, los germanos reaccionaron positivamente, atacando el problema de raíz y optando por una idea que iría resolviendo el problema poco a poco y que terminaría por revolucionar completamente el futbol de su país. Al grado, inclusive de cambiar el biotipo del jugador alemán.

ESTA IDEA SE LLAMABA MÉTODO COERVER

Es un programa de entrenamiento que se enfoca 100 por ciento en la técnica y táctica individual del jugador. Puede ser aplicada en todos los niveles -desde niños hasta profesionales-, mediante ejercicios de uno de contra uno, recepciones, pases -corto y largo-, disparo a gol y sobre todo gracias a la simulación de escenarios reales.

Con esto se refuerza intensamente la relación entre el futbolista y la pelota. El balón y el cómo se le trata es lo más importante, inclusive por arriba del despliegue físico-atlético que el juego moderno demanda. Todo esto para que el jugador sea lo más apto posible para resolver situaciones de presión, donde la capacidad propia es la única salida.

Así que Alemania adoptó este método para darle un salto de calidad a su futbol. Fórmula que ya estaba activa en Holanda desde la década de los 70 gracias a su creador, Wiel Coerver, ex -futbolista del VV Bleijerheide y el Roda JC; posteriormente director técnico del Feyenoord con el que ganó la Copa UEFA en 1973-74 -bajo el programa que inventó-, y la Selección Holandesa.

Wier creó este programa de entrenamiento con la firme convicción de que la técnica se podía enseñar y desarrollar si se practicaba constantemente. Él no creía que los jugadores nacían con ella o que era algo natural, sino que se podía fomentar y sembrar en el futbolista. Ante esto, se dedicó a estudiar y analizar los movimientos de varios jugadores talentosos, haciendo énfasis en Pelé y Johan Cruyff, ambos con un nivel técnico-táctico superlativo. Para ello, Coerver revolucionó totalmente la forma de analizar el fútbol, ya que fue el primero en utilizar la "cámara lenta" y la repetición para observar el juego.

Gracias a esto, su método llegó a apuntalar aún más el ya famoso "fútbol total" inventado por Rinus Michels y llevado a la popularidad por Johan Cruyff, Louis van Gaal, Pep Guardiola, el Ajax y el Barcelona.

Asimismo, Coever se ganó el mote de el "Albert Einstein del Fútbol" por la forma que en concebía el juego.

El método se dio a conocer en gran parte de Europa y además Karl-Heinz Rummenigge, ya como vice-presidente del Bayern Münich, les pidió llevar su modelo de entrenamiento al club y con ello inició una relación de 18 productivos años. Y dentro de ellos la penetración total en el futbol alemán gracias a aquella eliminación en Bélgica y Holanda, donde Alemania decidió invertir poderosamente en sus fuerzas inferiores -producción de talento-.

Así que en la temporada 2002-03, el Método Coerver entro en acción creando 366 bases a lo largo y ancho de Alemania para impartir conocimiento. Certificó a mil entrenadores. Hizo que todos los equipos profesionales construyeran una academia y que éstas trabajaran con las escuelas, para que los niños pudieran jugar más tiempo fútbol, así como la posibilidad de entrenar en la mañana y en la tarde con entrenadores de la Federación de Fútbol Alemán y de los clubes.

PROMOCIÓN DEL TALENTO Y SUS CUATRO PASOS (De acuerdo a "Coever Coaching"):

  • Promoción Básica (clubes base y escuelas)
  • Promoción de talentos (escuelas de élite de deportes, academias, bases DFB (Federación Alemana)
  • Promoción Élite (selecciones juveniles, academias de equipos profesionales)
  • Equipo de fútbol de primera clase nacional, fútbol internacional, Bundesliga)

Asimismo, el programa Coerver complementó su trabajo mediante la producción de videos para los entrenadores, así como clínicas en toda Alemania. Forma de trabajar que sin dudas ha dejado ver sus frutos en el biotipo del jugador alemán actual, el cual ha dejado de ser el futbolista limitado, duro, de movimientos cuadrados y que sustentaba su juego en la potencia y fuerza física que la propia naturaleza le había dado.

Ahora, el jugador teutón brilla por ser más lírico, técnico y elegante. Con mayor movilidad -movimientos suaves-, habilidad y destreza para reproducir el juego, pero sin olvidar la verticalidad que por cultura poseen. Piensan antes de correr y dictan el juego. Esto se puede ver en las últimas generaciones de futbolistas que empezaron con los Phillip Lahm y Bastian Schweinsteiger que irrumpieron en el Mundial del 2006 y que vieron su continuación con Özil, Muller, Kroos, Badstuber, Marin, Khedira y Kiessling en 2010.

La revolución alemana inició con una decisión, el Método Coerver.

Noticias de FOXSPORTS, clic aquí para verla